Si tu empresa tiene trabajadores en el sector de la construcción, este 2026 llega con cambios que afectan directamente a la nómina: subida salarial, un plan de pensiones que pasa a ser obligatorio para toda la plantilla y nuevas actividades cubiertas por el convenio. El VII Convenio General del Sector de la Construcción (CGSC) regula a más de 1,5 millones de trabajadores en España, con tablas salariales que varían por provincia y categoría profesional, lo que complica bastante la gestión cuando tienes cuadrillas en varias comunidades autónomas o alta rotación de personal.
Aplicar mal una subida de convenio, olvidar la nueva aportación al plan de pensiones o dar de alta a un trabajador con la categoría incorrecta puede salir caro. Aquí tienes todo lo que necesitas saber para tener la nómina de construcción al día en 2026, y cómo una gestoría digital como Valeria puede encargarse de aplicarlo automáticamente por ti.
¿A quién afecta el convenio colectivo de la construcción en 2026?
El CGSC es un convenio de ámbito estatal y se aplica, con carácter general, a todas las empresas del sector, independientemente de su tamaño. Una de las novedades de la revisión 2025-2026 es la ampliación del listado de actividades (CNAE) expresamente cubiertas: además de la edificación y la obra civil de siempre, ahora se incluyen de forma explícita la restauración de patrimonio, la ingeniería civil, instalaciones, acabados de edificios, servicios auxiliares y parte del comercio al por mayor vinculado a la construcción.
En la práctica, esto significa que empresas que antes tenían dudas sobre si les aplicaba el convenio general o uno específico, ahora tienen mayor claridad. Si tu empresa encaja en alguna de estas actividades, te toca revisar las tablas salariales de tu provincia y aplicar las subidas correspondientes.
Subida salarial 2026: cuánto sube la nómina en construcción
El acuerdo pactado entre patronal y sindicatos establece un incremento del 3,5% para 2025 y del 3% para 2026, ambos calculados sobre las tablas salariales de 2024. Es decir, las tablas vigentes en 2025 se revalorizan un 3% adicional desde el 1 de enero de 2026.
Además, existe una cláusula de revisión salarial vinculada al IPC: si la suma del IPC real de 2025 y 2026 supera el 7,25% (con un tope del 9,25%), se activará un ajuste adicional con efectos desde el 1 de enero de 2027, que se repartirá a partes iguales entre salario y aportación al plan de pensiones. Es una cláusula habitual en los convenios sectoriales españoles, pero fácil de pasar por alto si gestionas la nómina manualmente.
Tablas salariales por categoría profesional y provincia
A diferencia de otros convenios sectoriales, el de construcción fija el incremento a nivel estatal, pero las tablas salariales concretas se publican provincia por provincia (actualmente hay tablas disponibles para 20 provincias) y por categoría profesional: peón, oficial de 1ª, oficial de 2ª, capataz, encargado, técnicos, entre otras.
Esto obliga a las empresas con obra en varias provincias a consultar el BOE o el BOP correspondiente para aplicar la tabla correcta a cada trabajador según su centro de trabajo. Un error frecuente en gestión manual es aplicar la tabla de la provincia donde está la sede social y no la del centro de trabajo real, lo que puede generar atrasos que hay que regularizar después.
Plan de pensiones obligatorio: qué cambia para las empresas
Uno de los cambios más relevantes de 2026 es que, desde el 1 de enero, todas las empresas del sector están obligadas a contribuir al Plan de Pensiones de Empleo Simplificado del Sector de la Construcción (PPESSC) por la totalidad de su plantilla, sin excepciones por nivel retributivo. Hasta ahora, algunas categorías quedaban fuera de esta obligación.
Para 2025 la aportación empresarial adicional fue del 0,5% y para 2026 sube un 0,25% más. Es un coste que hay que calcular e ingresar correctamente cada mes, y que se suma al resto de conceptos de cotización a la Seguridad Social.
Otras novedades: jornada, sílice cristalina y garantía salarial
La jornada laboral se mantiene en 40 horas semanales repartidas en cinco días, sin cambios respecto a años anteriores. El acuerdo también prorroga la cláusula de garantía salarial y crea comisiones específicas para abordar dos temas de calado en el sector: los coeficientes reductores de la edad de jubilación para determinados puestos y la exposición a sílice cristalina respirable, una sustancia habitual en obra y con regulación cada vez más estricta en materia de prevención de riesgos laborales.
Cómo evitar errores al aplicar el convenio en tu nómina
Entre tablas por provincia, categorías profesionales, una nueva aportación obligatoria al plan de pensiones y una cláusula de revisión ligada al IPC, gestionar la nómina de una empresa de construcción en 2026 tiene muchas piezas en movimiento. Si a esto le sumas la alta rotación típica del sector, con altas y bajas constantes según la obra, contratos fijos-discontinuos y trabajadores desplazados entre provincias, el margen de error de una gestoría tradicional lenta o de una hoja de cálculo se dispara.
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